CHINA.- Cuando parecía que todo estaba terminado, lo que se percibe como la aparición de un brote correspondiente a un ‘nuevo coronavirus’ ha puesto a trabajar a las autoridades del país asiático.
Ahora, el epicentro de la enfermedad está en la ciudad de Harbin, la capital de la provincia de Heilongjiang, en donde ya se han registrado 79 personas infectadas. Ante ello, el Gobierno cerró la entrada a la ciudad, con la intención de que esto se propague.
Además de este cierre de ciudad, los pobladores están obligados a portar mascarillas o cubre bocas y hacer todo lo que esté a su alcance para prevenir ser contagiados por esta nueva problemática. A su vez, las personas que no estén infectadas portarán un pasaporte en forma de código QR.
En más de estas restricciones, cabe señalar que todas aquellas personas que no residen en Herbin pero que estaban ahí por alguna situación familiar o laboral deberán de permanecer dentro de ella bajo una cuarentena obligatoria de 28 días.
La población de Harbin tiene una población de 10 millones de habitantes y con la experiencia de lo sucedido en Wuhan, tratarán de hacer todo lo posible para que ese nuevo brote no se despegue.





